
MARIA, porque yo te llamo, porque yo te digo, porque yo se quien eres .
Miro tus ojos grandes y azules, tu frente amplia surcada por el tiempo , te abrazo en un intento de atraparte, retenerte conmigo, no te pierdas por los senderos de tu mente, andas confusa, enfadada con las palabras ,que se te esconden para que no las encuentres,dejando a las cosas sin nombre, juegan maliciosamente contigo .
Aparece tu impotencia anegando los ojos , y reniegas de tu lengua que no obedece ordenes ,que actúa a su libre albedrío y estallan sonidos en tu boca ,en forma de lamento y aseguras que no volverás a hablar ¿ para qué? si las palabras no son las que tú quieres decir.
No quiero que te des cuenta de tus olvidos, de tus errores, pero lo sabes , la memoria ha emprendido su éxodo ,lo hace de poco a poco, quiere asegurarse de que su maldad es completa, dejará que sepas que marcha cada día un poco más, hoy son las palabras las que se esconden, mañana serán los rostros ,¿QUIEN ERES TU? Me dirás al verme.
En un futuro no muy lejano , te olvidarás de ti, de lo que viste, de lo que oíste, sentiste ,de lo que te alegró y lo que te hizo sufrir.
Te perdiste en el laberinto de tu mente ,no encontraste el camino de vuelta y una expesión de ausencia se instalará en tu rostro, MARIA..te diré una y otra vez ,pero no habrá respuesta, ya no sabrás quien eres.
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