lunes, 15 de febrero de 2010

De qué color son los cELOs





Siempre pensé de niña que los celos tenían un color amarillo,el color del higo chumbo,el de la paleta de chumbera, que una vez de joven adolescente, ví colgada del techo de una casa,con invisibles hilos de pescar a la espera del sortilegio.
La hoja carnosa de esta planta que lucía afiladas agujas doradas, se marchitaría y con ella ,el fulgor de aquellos celos que se despertaron en el corazón del niño de la casa, ante el nacimiento de su nuevo primo.

No sé si se produciría el efecto deseado,yo, mientras contemplaba aquella amenaza inquietante sobre todas nuestras cabezas ,pensaba, que sí caía, seguramente sentiríamos tanto dolor, como el que sentía el niño.

Hoy,ya no soy tan categórica al definir los celos con el color amarillo .El verde,el rosa ,el blanco,el azul,el plateado y seguramente el dorado,todos tiene su parcela de poder ,todos han formado parte de aquellas cosas desadas, no conseguidas,que a veces de manera quimérica han tintado con sus colores nuestras pupilas y han salpicado de negra amargura nuestras ilusiones.

No hay suficientes elementos cromáticos que sirvan para definir a estos maléficos caballos desbocados sin la dirección del sabio auriga. Emponzoñan nuestras emociones,sensaciones,aromas,texturas; percepciones vivídas , perdídas ,soñadas y anheladas o imaginadas.

5 comentarios:

Larrey dijo...

Los celos no tienen color, son en blanco y negro.

macuera dijo...

más que color, yo les pondria la característica de asfixiantes, de cegera que no te deja ver más allá de aquello que ellos te dicen. El protagonista de muchos crimenes, rupturas y malos comportamientos!!!
Fuera, fuera...

dafne dijo...

Asi es macu...fuera todos los celos incluso a los que yo me refería esta vez,que no son tanto los grandes celos pasionales como los otros... que se producen casi a diario.

Besitos!!!

El Éxodo dijo...

En cualquier caso su color es amargo.

Abrazos.

Elena dijo...

¿Existen los celos sanos?... que no es que yo tenga celos, pero obviamente me importa lo mío y lo defiendo...¿eso es tener celos?...tenerlos es una enfermedad muy mala, y sí, yo la pondría amarga, ácida, amarilla...como el limón.