Pequeñas historias de nuestros grandes y únicos días... Recuerdos,ideas,reflexiones que llenan mi vida.
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miércoles, 23 de marzo de 2011
domingo, 6 de marzo de 2011
jueves, 4 de noviembre de 2010
De los días del hoy a los de mi ABUELO

Y ya andamos de nuevo liados ,ilusionados ,enfrascados, que es una manera creo yo de caminar, caminar con ilusión metida en los pies, eso te hace como ir bailando , volando. Esta vez ,es el aula de etnografía que queremos poner en marcha ,es un sueño acariciado hace años, pero siempre postergado, que no olvidado, que también es una manera de no sufrir por los imposibles ,es como decir:estas ahí,volveré a por ti en cuanto me sea posible, no te olvido, en fin, que parece que ha llegado el momento ,la coyuntura es propicia y despegamos..
Preparaba esta tarde unas letras introductorias a este aula de etnografía ,ligera, cambiante,viva y enseguida se me notan los deseos y en mis letras aparecen RECORDAR Y MOSTRAR,la primera porque es lo propio y la segunda , mostrar a los más jóvenes para que conozcan como han vivido las personas que pisaron sus mismas tierras, su mismo pueblo.
Y estando asi la tarde, he recordado a mi abuelo Manuel, a veces pienso que él allí donde este, sabrá cuanto le recuerdo, las veces que le nombro al día ,las cosas que mantengo porque él las puso o las hizo.
Vivió en tiempos difíciles el abuelo, tuvo poca formación pero era un hombre moderno para su época, y en estos momentos lo recordaba porque me decía, que no siempre cualquier tiempo pasado era mejor, y lo hacía ,ya sabeis, en esas conversaciones que empiezan diciendo:es que antes la vida era mejor, las personas más humanas…et,etc y él añadía, y mucho hambre y miseria, para enlazar con el tema más horrible que le tocó vivir,como a otros muchos,la guerra…después se ponía apocalíptico y acababa: como venga otra guerra sabréis lo que es sufrir, ahora se vive de maravilla.
El abuelo, se fue antes de estos años de crisis ,de no ser asi se quedaría perplejo y se preguntaría como muchos de nosotros...¿¿qué clase de crisis es esta???
Abuelo, estos son los tiempos que nos ha tocado vivir a nosotros, los que vivirán tus bisnietos… tiempos de crisis. Los tuyos duros, mucho, desde nuestra perspectiva un mundo rural que nos parece idílico, pero oigo tus palabras y siempre me devuelven a la realidad.
Por ello,deseo que seamos capaces en este aula, de mostrar y ayudar a comprender esos tiempos ,los vuestros y aprender a apreciar lo bueno que de ellos tengamos hoy ,en estos otros tiempos,los que nos toca vivir ,los de la crisis.
domingo, 14 de marzo de 2010
EL QUINCALLERO

En los archivos particulares de nuestra mente guardamos palabras, frases, miradas, imágenes ,tantas, tan variadas que, una las cuida,las repasa,las ordena y a veces se asusta si alguna pieza no encaja en su sitio, u olvida tal o cual cosa. Forman parte de nuestras vidas, sin ellas, no somos.
En mi galería personal,lleva haciéndome guiños últimamente,un personaje especial ,ligado a mi niñez y sobre todo, a mi abuela. Lo tengo retenido pidiéndole que me espere ,que no se impaciente ,que buscaré el tiempo ,y las palabras para pintar con letras mis emociones de aquellos días, para transcribir incluso su imagen, solo visible en mi cabeza. Haré un intento de fijar ,sellar,su existencia.Son histórias que de tan lejos que nos van quedando, empiezan a tener ese color sepia próximo al olvido. No quiero que eso suceda, porque al hacerlo dejaré de ser menos yo y ella ,mi abuela, a cuyo recuerdo andas ligado también será un poco menos.
Podías llegar cualquier día de la semana, eras anterior a la estipulación de un día fijo para el mercado,como mucho, lo consensuabas la semana anterior.
Atemporal , de edad indefinida , acompañaste la niñez de mi madre y la mía, siempre ambas, de la mano de la abuela, nexo que nos unía a ti,revolvíamos en tu paraeta.
Como si fueses a la conquista del oeste americano en tierras valencianas hacias tu entrada al pueblo montado en un caballo marrón,que tiraba de un carro cubierto con loneta amarillenta. Ya esta aquí el quincallero, decían las mujeres del pueblo.
Agujas ,hilos, cremalleras, cleses, corchetes ,chaquetas de lana abrochadas que mi abuelo lucía como el mejor de los modelos, tijeras, calcetines.
Eras el corte inglés de mi niñez, ubicado esos sí, en el frío garaje algo destartalado ,que la tía Julia tenía a la entrada del pueblo.
Ejercías también de óptico,al estilo de las modernas parafarmacias.De tus cajas salían montones de gafas, la abuela se probaba muchas y al final elegía unas, -con estas me veo muy bien -,decía, acaba de asegurarse que podría pasar el hilo por el ojo de la aguja, que cada día era más pequeño, se quejaba. Curiosamente ya he hecho yo también, esa queja mía.
Recuerdo haber preguntado tu nombre alguna vez,imaginando que no serías quincallero por bautismo, que mira por donde ,con la deformación de la palabra en su uso, terminaste siendo quinquillero sin tu saberlo y sin maldad alguna que te hiciese merecedor de tal designio.
Pedro el quincallero, ese eras tú, portador de la modernidad ,llenabas de brillos y colores los días no muy variados de nuestro pequeño pueblo, miraba mis ojos infantiles en tus espejos, aunque mi abuela nunca se decidió a cambiar el suyo ,viejo ,de espalda de madera , un poco desportillado,que permaneció toda mi niñez alli colgado,cerca de la ventana de la sala ,donde ella peinaba el moño en aquella cascada de pelo negro que tenía.
Hace muchos ,muchísimos años que deje de verte, me contaron hace un tiempo que te vieron en tu caballo,con la caravana, dirección a Higueruelas. Comentaron que en los tiempos que corrían aún había alguien en carro, que vida,dijeron a modo de epílogo.
Quiero creer,que ha sido tu elección, que eres de los últimos románticos que nos muestran un estilo de vivir pasado no urbano, menos ruidoso,estresante y sobre todo ,que a ti te hace feliz.
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