
Ronda el dolor, la muerte, ronda el silencio en los ojos del niño haitiano. Dicen que muchos niños han dejado de hablar desde que sucedió el terremoto, permanecen impávidos ante el horror, fue tal el impacto que sufrió su mente que perdieron hasta el habla.
Mudos, solos, sentados en el suelo, tumbados en los escombros o vagando por las calles.
Ví la mirada del niño ,fue duro,tanto o más que las imágenes que ofrecían todo el horror de la catástrofe.
Un niño de ojos negros, de mirada profunda y sin habla.
¿Cómo podrá expresar ese niño el dolor? ¿Cómo podrá ahuyentar la locura para que no le acompañe en su silencio?
Sobrevivir.
Resistir y gritar ,romper ese silencio, contar.
Desgranen sus labios palabras,vómito de dolor y rabia.
Desapareció su casa, sus madre ,su padre,dejándolo sólo.
Que nada,ni nadie le quite su voz.
Que llore y grite su soledad, para poder mitigar la pena y no sucumbir a la locura.Que hable para poder vivir,quizás así tendrá un futuro.