miércoles, 21 de septiembre de 2011

Lo que queda del verano






Ya se le escucha en la calle,
se asoma por mi ventana,
dicen que llega el otoño,
mostrando sus dedos largos
y he decidido guardar lo que queda del verano,
lo atesoro en mi memoria, resguardado en el almario;

risas de niños jugando,sin horarios en la calle,
chapoteos de piscinas,
olas, finísima arena,
estirarse en la toalla, bajo una ancha pamela
con un libro entre las manos y en el cuerpo;la desgana.


Días de paseo en bici,
ríos,mar,sol y montaña
verdes,azules,marrones...
gaviotas,peces y puentes,
pies descalzos en frescas aguas,
y subir escalinatas, bajo lluvia de castañas.
Un camino que se inicia y una ruta que se acaba,
aquel recuento de estrellas,de jazmines perfumadas;
cien sonidos,mil latidos
y al final....roja manzana.

3 comentarios:

El Éxodo dijo...

Pero qué verano más largo. Buffff, yo estoy recalentado y deseoso de que empiece a hacer ya un poco de fresquito.

Besos.

coeliquore dijo...

Es bueno atesorar los recuerdos del verano, para sacarlos en la época del frío y de la rutina bajo horarios y capas de ropa. Bueno, eso, si es que llega...porque a este paso no sé yo.

Victor dijo...

El otoño es el eterno incomprendido, apenas se le presta atención ninguna, se rebela mostrando con fuerza sus colores. Grita y grita y se hace sentir y lo hace con tal fuerza...que se apaga y ocurece en silencio.

Un furte abrazo amiga, siempre es un placer pasarse por tu espacio.