martes, 10 de agosto de 2010

Historia a tres voces:EL




Sentado sobre un tejado plagado de estrellas,en una noche fría, me encuentro yo,un hombre con nombre,que ha sido y ya no es,sólo recuerdo y pasado.
Un hombre que tiene una historia que contar,o dos historias que completar.

Nunca he sido un frívolo,pero si un irónico y no niego que consideraría que hoy es un día muy especial, si no fuese ,porque a pesar de ser el protagonista indiscutible, ya no puedo disfrutarlo por ser el día precisamente de mi entierro.

No es fácil continuar ninguna de las historias anteriores,tampoco es mi intención, cada uno debe contar la suya o lo que quiera de ella.

Hoy estoy sorprendido,a que voy a negarlo,las veo juntas despidiéndome,tristes...Lo siento,si fuese posible os diría que no lo estéis por mi,tuve mucho más de lo que la mayoría de las personas,el amor de dos mujeres,lo mejor de cada una de ellas.

Bien es cierto,que yo intenté dar lo mejor de mí a ambas,lo que no pude hacer nunca es duplicarme,soy humano.Disfruté de grandes momentos de felicidad pero como nada nos es dado gratis, compensé con momentos de sufrimiento y remordimiento.

No pude ,No supe o No quise,que fuese de otra manera.

Se mueven mis labios para narrar esta historia,que nunca nadie escuchó,que tampoco quise contar y hoy el guiño mudo de las estrellas me hacen sentirme escuchado y pienso,que le estoy susurrando el secreto de mi vida a la eternidad.

4 comentarios:

El Éxodo dijo...

No es fácil amar en un mundo donde el amor es considerado como debilidad. No es fácil amar siendo el corazón, como es, tan independiente.

http://www.youtube.com/watch?v=uFgctURyGp4

Angélica dijo...

Mientras leía la historia comencé a pensar en el video de Frente a frente de Janeth, reencauchado x Enrique Bunbury... ;) me transportó esta historia...

Dafne dijo...

Gracias Rafa,Gracias Angélica..es genial escribir algo que sea capaz de transportar a los demás a otras vivencias,a otros recuerdos...

Victor dijo...

Secretos intimos que forman parte de una vida, que forjan personalidades y nos enrriquecen, pero que deben quedar en el corazón.